Chaves Nogales


MANUEL CHAVES NOGALES.

Manuel Chaves Nogales nace en Sevilla en 1897 y se convierte en el periodista más importante de la época republicana en España. Se convirtió en director colaborativo del periódico “Ahora” en el año 1931, el diario más importante de la época. Durante su estancia en Sevilla publica algún libro, pero no es hasta su llegada a Madrid cuando empieza a escribir folletines en los periódicos, que más tarde se juntarán y se editarán en libros.

Se consagró como periodista de prestigio en la década de los años 20. Durante estos años hizo numerosos reportajes y viajes, gracias a los cuales escribió libros como “La vuelta a Europa en avión”, “Un pequeño burgués en la Rusia roja” o “La bolchevique enamorada”.


Unos años después de ser nombrado director del periódico “Ahora”, en 1935, escribe su libro más importante y por el cuál fue recordado tras su muerte. “Juan Belmonte: matador de toros, su vida y sus hazañas”.

Antes del estallido de la Guerra Civil logró unir a los mejores reporteros y periodistas de la época en su periódico y siguió haciendo viajes y entrevistas a personajes como Joseph Goebbles, ministro de propaganda de la Alemania de Hitler.  

Al comienzo de la Guerra Civil se posiciona en el lado republicano y defiende sus ideales hasta que el gobierno tiene que abandonar Madrid e irse a Valencia. Su periódico en requisado y en este momento Chaves Nogales se exilia a Francia, donde escribirá otra de sus grandes obras que, aunque en su momento no tuvo gran éxito, pero es una de las obras que marca su reaparición, “Sangre y fuego: héroes, bestias y mártires de España”.

Su estancia en Francia no sería muy larga ya que debe abandonarla cuando Alemania invade Polonia y el gobierno parisino debe irse a Burdeos, donde se dará un golpe de estado que convierte a Francia en un gobierno que colabora con los alemanes. Se muda a Londres hasta su muerte en 1944, allí escribirá más obras como: “La Agonía de Francia”.
Pese a que su figura fue olvidada durante mucho tiempo, en la actualidad vuelve a ser uno de los periodistas más importantes del país y sus grandes obras, sobre todo “Juan Belmonte: matador de toros” y “Sangre y fuego: héroes, bestias y mártires de España” siguen siendo editados y leídos.
Entrevista a Joseph Goebbels
Manuel Chaves Nogales fue el periodista más importante de la época republicana en España y como tal las entrevistas eran parte de su trabajo. Los entrevistados a veces, por su importancia o por la persona que les está entrevistando, o quizás también por el medio al que van dirigidas y su ideología, pueden ser un inconveniente y un obstáculo para conseguir una entrevista cercana o de mejor calidad con el personaje.

En este caso Nogales entrevista a un miembro del gobierno de Aldolf Hitler, Joseph Goebbles, el ministro de propaganda de la Alemania nazi que a pesar de concederle la entrevista puso una serie de condiciones para que su persona no quedara manchada en ningún aspecto por los comentarios entre las respuestas que el periodista pudiera hacer.

Pese a esto, Chaves Nogales no tuvo ningún reparo en opinar del ministro y de la imagen que demostró.

Debido a la situación y el gobierno de España en ese momento, los representantes del ministro pusieron dos condiciones al periodista para concederle la entrevista: 1. Podría hacerle tres preguntas 2. Las respuestas debían ser transcritas tal cual, sin comentarios ni interpretaciones. De lo contrario, avisaban de que podrían hacer que Nogales fuera “desautorizado”.

Las condiciones fueron cumplidas por parte del entrevistador, pero eso no le impidió redactar algunas líneas antes de comenzar la entrevista de qué imagen le había dado Joseph Goebbles. Creo que, de una manera bastante inteligente, y sin incumplir ninguna de las condiciones puestas por su representante, consiguió contar a sus lectores como era el ministro. “Era un tipo ridículo, grotesco […] se ha pasado diez años siendo el hazmerreír de los periodistas alemanes. […] se le ha colgado todo aquello que puede hacer polvo a un hombre”. Pero también destacaba que cuando escribía era “claro, sucinto y terminante”.

Por otro lado, encontramos al entrevistado, hábil a la hora de responder, porque, aunque no decía nada de manera totalmente directa, era claro y el mensaje que quería hacer llegar a los lectores llegaba. Por ejemplo, ante la pregunta de que hacen desde Alemania para contrarrestar las propagandas antialemanas que llegan desde el extranjero, deja ver muy claramente que aunque las propagandas vengan del extranjero, los judíos alemanes van a seguir siendo responsables de las “difamaciones” que llegan al país y que por tanto van a ser los que residen en Alemania los que van a sufrir el castigo, con aún más opresión.

En conclusión, ambas partes hicieron su parte y en mi opinión lo hicieron lo mejor que supieron para evitar ponerle las cosas fáciles a la otra parte. En el caso de Nogales, respetó las condiciones del entrevistado, pero eso no le impidió opinar sobre él en la misma entrevista. Y el entrevistado jugó su parte siendo claro, pero a la vez dejando que cada persona saque sus propias conclusiones de sus respuestas.



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