REENCUENTRO CON DICKENS EN LA PATAGONIA – RAMÓN PÉREZ DE AYALA


  EL NOVECENTISMO


Ramón Pérez de Ayala fue un escritor asturiano nacido a finales del siglo XIX y que pertenece a la generación del Novecentismo. 

El Novecentismo es un movimiento artístico y literario de comienzos del siglo XX, se encuentra entre la Generación del 98 y la del 27. Pese a ser más ampliamente un estilo de la literatura, a medida que el movimiento crecía y recibía más aportaciones de numerosos escritores, fue creciendo y extendiéndose a otros ámbitos de la sociedad y la cultura. Se le une con las Vanguardias de su misma época. Sus componentes tienen una característica en común, y es que todos ellos se centraban más en su faceta ensayística. 



Algunos de sus principales miembros a parte de Ayala son: Ortega y Gasset, Manuel Hazaña, Eugenio d’Ors, Juan Ramón Jiménez, Gabriel Miró etc.  

          REENCUENTRO CON DICKENS EN LA PATAGONIA

En este texto de Ramón Pérez de Ayala publicado por ABC el 13 de noviembre de 1955, el autor asturiano indaga, a través de las relecturas de dos obras de Dickens, en la importancia de releer, la madurez que ganan las personas a medida que pasan los años y el cambio de perspectiva, o la diferente interpretación del significado de la obra en cuestión. 

Comienza recordando su viaje por la Patagonia, en Argentina, donde el autor pasó algún tiempo, donde comenzó a leer de nuevo dos obras de Charles Dickens (novelista inglés) “The Pickwick papers” y “Oliver Twist”.  Pone un gran énfasis en el hecho de que ya las había leído anteriormente. 

Tras hacer una pequeña descripción de los ruidos y del ambiente que sentía cuando se echaba a leer estas obras, cuenta una anécdota del rey Felipe IV y un viandante, el cual se reía solo mientras leía un libro, a lo cuál el rey sugirió que “o estaba loco o estaba leyendo "el Quijote”. Eso mismo sugirió Ayala si alguien le observaba mientras leía las obras de Dickens. 

Destaca también como, a pesar del tiempo que pase desde que leer una obra, si es “arte genuino, arte auténtico” tiende a perdurar más en el recuerdo de los lectores. Pero destaca también que esto no solo depende de la obra de arte en cuestión, si no de la predisposición del propio lector a la hora de comenzar el libro. Es decir, cuando el lector cuenta con una mayor capacidad de comprensión a la hora de leer una obra, será tan bien recordada en su memoria como una vivencia personal. Señala también como estas obras, así como las experiencias personales, hacen crecer y cambiar al lector. 

Y pese a todos estos recuerdos tan vívidos que tiene de estas obras, comenta que aún así, sigue percibiendo y comprendiendo aspectos y partes significativas de las obras, que antes, lejos de comprenderlas, ni siquiera las apreciaba. Tras esto pone de nuevo como ejemplo la obra de Miguel de Cervantes, El Quijote, esta vez en palabras de Stendhal el cual repetía que le gustaría perder la memoria solo para releer por primera vez todos los años esa obra. A lo que Ayala añade un matiz muy importante, del que lleva hablando casi la mitad del texto.

Y es que, pese a que no descubramos las tramas de los libros desde cero, a medida que maduramos y avanzamos en la vida, esas obras que tanto gusta leer van ganando cada vez más significado e importancia. 

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